Los tesoros del Piamonte

Otras regiones se llevan la fama, pero el Piamonte tiene la elegancia italiana en grado sumo. Y la historia moderna: Turín fue la primera capital del país tras la unificación, que consiguió sentirse realmente unido por la Fiat. Es decir, que las dos dinastías italianas, los Saboya y los Agnelli, son piamontesas. Otros símbolos que exporta esta región al mundo son la Juventus – el único equipo que cae bien a casi todos los italianos –, la Slow Food y el vino Barolo. Ah, y los grissini y la Nutella. Y Carla Bruni.

02Turin_Mole_Antonelliana

Los Juegos Olímpicos de invierno de 2006 sirvieron para revitalizar más si cabe a Turín, que es uno de los puntales del mundo del diseño y la arquitectura contemporánea. Sin embargo, mantiene el espíritu de los palacios de los Saboya – Palazzo Reale, Madama y Venaria Reale, declarados patrimonio mundial por la Unesco – , el misterio de la Sábana Santa y la fascinación del Museo de Antigüedades Egipcias, con la mejor colección de arte faraónico fuera de Egipto. No hay nada como pasearse bajo los soportales de los alrededores de los palacios y tomar el aperitivo en un café art nouveau antes de asombrarse con la Mole Antonelliana, el edificio más singular e impresionante de la ciudad, donde se encuentra un mueso de la historia del cine.

Es una ciudad donde la gastronomía es un premio para el residente y un reclamo para el visitante. Los escaparates se cuidan y las tiendas se miman.

Salir de Turín es cambiar de aires pero seguir inmerso en la belleza y el buen gusto. En un suspiro se llega a Barolo, la cuna del que para muchos es el mejor vino italiano, o a Alba, donde uno tiene la idea de que el aire huele a trufa.

03Orta_San_Giulio_by_Panoramio

En busca de otras emociones hay que ir a buscar el centro Pininfarina en Cambiano, a unos 15 kilómetros de Turín, que presenta una de las más espectaculares colecciones de coches del mundo. No es ninguna tontería: aquí están los Ferrari, Alfa Romeo, Maserati, etc. diseñados por este genio de la elegancia. No hay que dejar el Piamonte sin una excursión hacia los lagos alpinos: Orta, Mergozzo y Maggiore (compartido con Lombardía) son esos ejemplos casi perfectos de unión de naturaleza y arte, algo tan extraordinario que parece irreal.

En el de Orta se encuentra el pintoresco pueblecito de Orta San Giulio desde donde uno se embarca hacia la Isola di San Giulio, una isla que es la perla del lago, ocupada por un monasterio y villas con jardines. Si en vez de tomar la lancha se sube la colina uno encuentra con el Sacro Monte di San Francesco, una serie de capillas del siglo XVI que, junto a otros sacromontes del Piamonte y Lombardía, está declarado patrimonio mundial por la Unesco.

El lago Maggiore es, como su nombre indica, palabras mayores. Los jardines botánicos, las villas al borde del mar y las islas crean un universo que sobrepasa cualquier cosa que se pueda imaginar. La isla Bella, con su palacio y los jardines colgantes por donde se mueven silenciosamente los pavos reales blancos, es ese lugar irreal que uno quiere alcanzar al final de un viaje. Residencias de ricos y refugios de famosos… Una excusa más para una escapada perfecta.

04Piamonte_Villa_Crespi


No Replies to "Los tesoros del Piamonte"


    Got something to say?

    Some html is OK