Vinos de Cerdeña: un secreto que engancha

El Mediterráneo es un universo cultural creado a partir del pan, aceite y vino. Y Cerdeña, enclavada en el mismo corazón de este mar, no podía ser ajena a esta realidad que es la base de una gastronomía y, casi, de una civilización.

El vino de Cerdeña es una de esas maravillas que se crean cuando el ser humano actúa sobre un producto de la naturaleza. Pero la historia tiene muchos recovecos y hace que todo lo que tenga que ver con este tema esté lleno de singularidades.

Turismo de Cerdeña

Turismo de Cerdeña

Los viñedos se han cultivado desde tiempo inmemorial en todas las tierras bañadas por el Mediterráneo. Es sabido que una de los castigos más terribles que se pueden infligir a un pueblo es arrasar sus vides y las crónicas nos refieren que eso es lo que hicieron los fenicios en Cerdeña, por algún motivo comercial ya olvidado. Además, con esta acción, se libraban de un competidor a la hora de comerciar con los vinos. Durante muchos siglos no hubo apenas viñedos en esta isla, y los que hay ahora tienen poco que ver con los del resto de Italia.

Todo empezó a cambiar hace unos mil años aunque los pasos realmente decisivos se produjeron tras el dominio de Cerdeña por parte de la Corona de Aragón. Fueron pues aragoneses y catalanes los que llevaron cepas ibéricas de diferentes castas para propiciar el renacer de la vitivinicultura sarda. Aunque de manera incompleta, algunos expertos consideran que se pueden relacionar los tipos de uva actuales de Cerdeña con las castas españolas de hace siglos. El hecho de que la isla formara parte durante algún tiempo de un imperio tan extenso como el español propició que sus vinos tuvieran un mercado amplísimo y llegaran fácilmente a lugares tan lejanos como Flandes.

Bodega de Cerdeña © Agenzia Laore ©Alinari Maisto Alberto

Bodega de Cerdeña © Agenzia Laore ©Alinari Maisto Alberto

El vino más conocido de Cerdeña es el de la DOC Cannonau di Sardegna, creado a partir de la uva cannonau. Este vino, tinto o rosado, tiene un envejecimiento mínimo de doce meses, de los cuales al menos la mitad debe ser en barrica de roble o castaño. También produce vinos licorosos secos y dulces naturales. Durante mucho tiempo se pensó que la uva cannonau derivaba de la garnacha española, pero investigaciones arqueológicas recientes han encontrado evidencias de su existencia en Cerdeña hace muchos miles de años; la conclusión es que la garnacha puede derivar de la cannonau y no al revés.

Otros vinos muy conocidos son los de la DOC Carignano del Sulcis, tintos y rosados. Vienen de un parte muy pequeña de la isla y hay quien afirma que las cepas originales son las de Cariñena. Los vinos de la DOC Campidano di Terralba, en cambio, están creados con uva bovale, que corresponde a la bobal española, originaria de Requena.

Meno Buio DOC Carignagno

Meno Buio DOC Carignagno

Otra DOC interesante es Monica di Sardegna, creada con uvas monica, que prácticamente no existen en ningún otro lugar del mundo.

El vino sardo, a través de sus muchas DOC, está conquistando el mundo con sus sabores y aromas peculiares. Sus características diferentes provienen de los numerosos microclimas que se crean en los valles. Otro factor curioso es el sistema tradicional de poda en vaso, conocida como alberello, que fue introducida en los tiempos en que Cerdeña pertenecía a la Corona de Aragón. Cuando se beben, se puede aprender mucho más…


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